Un repaso por la trayectoria de Juan Carlos Gené involucra dar un paseo por la historia del teatro local, la investigación escénica y la resistencia cultural. Es dramaturgo, actor, director teatral, docente, y preside el Centro latinoamericano de creación e investigación teatral (Celcit). Fue presidente y secretario general de la Asociación Argentina de Actores, director general del Teatro San Martín, y hasta director de Canal 7 a pedido del todavía exiliado Juan Domingo Perón, durante la presidencia de Héctor Cámpora.
Su compromiso político lo condujo al exilio en Venezuela entre 1977 y 1993 y nada impidió que continuara dando cuerpo a un prolífico y comprometido trabajo. Gené es autor de obras como "El herrero y el diablo" (1955), "Se acabó la diversión" (1967), "Cosa juzgada" (1971), "El inglés" (1974), "Golpes a mi puerta" (1985), "Ulf" (1989), "Memorial del cordero asesinado" (1990), "El sueño y la vigilia" (1992), y “Todo verde y un árbol lila” (2007), entre otras.
Su voz tiene la fuerza de la trayectoria, la del maestro, y antes de comenzar a hablar de la televisión prefiere aclarar que "en el mundo actual (el de la tecnología) soy un semi o total analfabeto", y continúa: "Confieso ser un retrógrado, le tengo desconfianza y me parece que es un gran aparato de espionaje mundial. Pero el progreso es así, muy contradictorio. Desde luego que tiene enormes virtudes pero supongo que, por la edad que tengo, esos cambios no me gustan". Aclarado el punto, continúa la charla.
Chamuyo: ¿Cómo llegó a Canal 7?
Juan Carlos Gené: Por razones políticas. Estaba comprometido con el proceso electoral del presidente Cámpora y era un líder de opinión por integrar el ciclo "Cosa juzgada" (unitario dramático en el que ficcionalizaba historias jurídicas reales). El secretario de Prensa y Difusión de ese entonces, el recién designado José María Castiñeira de Dios me citó en Casa de Gobierno y (al ofrecerle la Gerencia de Canal 7) me dijo: 'Te tengo un potro muy difícil de domar'. Casi me caigo de espalda. Yo no tenía ningún interés. Aclaro que a esta altura pienso que una persona que se mete en política sin ambición de poder comete una tontería. Yo no la tenía. Tenía espíritu de servicio, que no es lo mismo.
Para defenderme le pregunté si Cámpora estaba enterado y en respuesta fuimos a su despacho, donde lo esperamos porque tenía una audiencia. En cuanto José María me presenta, el Presidente me da la mano y me dice: 'Señor Gené, el Secretario me acaba de comunicar que usted acaba de aceptar el cargo que el General Perón le pide aceptar'. No podía no aceptarlo.
Era una tarde lluviosa y los festejos del 25 de mayo de 1973 por la asunción de Cámpora a la Presidencia del día anterior todavía yacían esparcidos. "Siempre que lo cuento tengo un poco de ternura de mí mismo. Llovía a baldes y en la Plaza de Mayo quedaban los restos del 25 de mayo; todo se veía muy triste. Estaba la Catedral abierta y en un momento me encontré rezando delante de la tumba de San Martín. No de la virgen del Socorro; de San Martín. Y cuando tuve conciencia de eso me pregunté qué disparate hacía".
Esa tristeza que flotaba en el ambiente era, quizás, el clima de época de un viento que soplaría aún con más violencia. El 20 de junio de ese año quedó marcado en la historia y en la memoria popular por haberse concretado el regreso de Perón del exilio, tras 18 años de proscripción, celebración que se tradujo en La Masacre de Ezeiza, y que avizoró un negro devenir.
El "Tío" permaneció 49 días en la presidencia de la Nación al renunciar el 13 de julio. Fue sucedido por el entonces presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Lastiri, y posteriormente por Perón, junto a María Estela Martínez de Perón.
Gené permaneció en el cargo diez días más. "No fue un período para nada feliz, fue una época muy violenta, muy confusa. (En Canal 7) Hubo cierta orden de no tocar demasiado las cosas, dejar todo como estaba. Cuando renunció Cámpora a mi me preocupó porque pasaban los días y no me aceptaban la renuncia, hasta que presenté una reiteración", recuerda.
"Esa fue mi historia en Canal 7 y fue la culminación del hecho televisivo que ocurrió porque estuve desde mucho antes como director, como actor, en ese y en otros canales con ciclos como "El teatro de Norma Aleandro", que escribí pero no dirigí; "Cosa juzgada", en el 11, y otras en el 13 y el 9. Era mi profesión de entonces, el teatro y el gremialismo", repasa Gené y reflexiona: "Cada vez que recuerdo todo eso entiendo que hubo muchas razones por las cuales me tuve que ir del país".
"En el mundo entero la televisión es un medio tan poderoso que nadie sabe qué hacer con él. Es un medio que entra en los hogares, modifica conductas y termina siendo la propia realidad. Entonces, todo el mundo lo cuida mucho pero no sabe bien qué hacer, todo es a prueba y error", concluye.
Este chamuyo fue posible por la gentileza del periodista Horacio Embón que compartió con Chamuyo un momento del escenario del ciclo de charlas "Nosotros. Los desafíos del Bicentenario", que se realiza los domingos a la tarde en la Casa de Cultura del Fondo Nacional de las Artes y cuyas emisiones se transmiten luego por Radio Nacional y La voz de las Madres.
Si es por elegir, Gené prefiere:
"No contestar. Hay mucha gente valiosa, obras maravillosas. ¿Cómo elegir "Hamlet" de (William) Shakespeare, "Madre coraje" de (Bertol) Brecht, o "Distéfano" de (Enrique Santos) Discépolo? Es tal la avidez de vida que uno tiene y ha tenido, que son demasiadas las obras que admiro y amo. Prefiero no elegir, las demás se ofenderían."
"Hace poco leí un libro maravilloso del que no tenía la menor noticia: "La historia del pan", una obra de los 40, maravillosa por la historia que contiene (la del pan)" señala. Al comienzo de la charla, Gené hace manifiesta su poca amistad con las nuevas tecnologías, y sobre el final ejemplifica su fundamento: "En internet dice que nací el 6 de noviembre de 1929 y no, yo nací el 5 de noviembre de 1928. Sabes por qué no quiero que me lo arrebaten, porque según ese libro es el día del cumpleaños del maíz". Según ese libro, Colón envió a los reyes Católicos una carta desde la isla Guanahani informándoles sobre la existencia del maíz, con fecha del 6 de noviembre.
Sin embargo, la mención del libro no señala sus preferencias sino apenas una reciente lectura, de un ritmo de lectura permanente. "En este momento estoy abocado a ensayos históricos, de historia nacional y medieval. Nada que ver (entre sí), pura curiosidad".
Así, este cuestionario quedará para otra oportunidad:







